viernes 26 de septiembre de 2008

ESTE ESCRITO VALE ORO POR LO QUE DICE Y JAMÁS LO BORRARÉ, OJO

El dilema del orgullo y la modestia

Hay cosas que nos ponen felices cosas como logros personales, académicos o varios, realmente significativos o... cumplir años, bueno en mi caso.


Algunos de nuestros logros nos ponen muy muy felices, y... queremos compartirlo, y lo hacemos, pero lo hacemos como si fuera algo cotidiano, le reducimos el tono de alegría y entusiasmo, sentimos una cosa por dentro llamada orgullo, y ese orgullo que sentimos es el motor de nuestra alegría, pero como el orgullo muchas veces es señalado como "el malo del paseo", preferimos darle control+alt+suprimir en nuestro interior, así no hay necesidad de exteriorizar algo que simplemente decidimos borrar. Por eso resultamos contando eso que nos alegra tanto, hablando pasito, entre los dientes, titubeando, etc.

Yo a veces lo hago, y vi eso en una persona el lunes pasado en clase de arte dramático por un ejercicio que nos pusieron (el que comenté en el escrito anterior), ella contaba sobre X cantidad de plata que se ganó en un concurso de talentos de la U, pero lo contaba entre los dientes y con simpleza. En teoría eso es parte de la modestia, pero en ese momento pensé como "qué putas??? si es algo que te alegra y te enorgullece cuéntalo con toda la energía que tienes dentro, por qué lo vas a reprimir????"

Y luego como que fui más conciente de algo que siempre he pensado: es que el dilema del orgullo y la modestia es muy complejo. Quisiera por ejemplo poder hablar de MI CUMPLE, sin pelos en la lengua, decir MI CUMPLE, cada que quiera hablar al respecto por X o Y razón, pero no, simplemente, por ejemplo a mis amigos, les he dicho "el martes te espero acá en mi casa" ellos saben por qué, el motivo está implícito pero qué pasa si digo "te espero el martes en mi casa para partir mi ponquecito de cumple" o algo así??? = el ejemplo del cumpleaños es bobo, lo pienso porque bueno sí, el martes cumplo años, pero en serio, mi punto más allá de eso es el dilema del orgullo y la modestia, hoy me sentí más feliz que el resto de la semana porque mi cumple está más cerca a mí me gusta cumplir años, no tanto por los regalos (bueno, quiero un portatil y aún conservo la esperanza de que mis papás me lo den), sino porque es mí día, porque me siento especial más que nunca, diferente, jajaja como si tuviera una estrellita brillando sobre mi cabeza (... xD, qué cursi) y porque para mí en el día de tu cumple lo que no puede faltar es: un ponqué, tu núcleo básico familiar (papá, hermanos/as -bueno aunque en mi caso ellas no son parte de ese núcleo-, perro o mascota, etc.) y ojalá también tus seres queridos. Ese es mi interés primordial para este cumple, estar con mi gente, depronto en parte por lo que pasó para el cumple de mi papá, depronto también por lo que descubrí de la relación con mis hermanas. No sé, sólo quiero a mis papás, a mi tío Felipe y a mis amigos los de verdad, los del corazón, sólo los quiero a ellos conmigo alrededor de un ponqué, nada más.

Bueno, el paréntesis como que se me extendió. Ahorita mismo no pienso en un logro mío del cual me sienta MUY orgullosa, ps como para cambiar de ejemplo. Pero entonces vuelvo al mismo punto, la cuestión del orgullo y la modestia. Creo que tengo razón al pensar lo que escribí antes: "si algo te alegra y te enorgullece por qué no contarlo con toda la energía que tienes dentro, por qué reprimirla????" Manifestar la alegría no es pecado y creo que el orgullo o el ser orgulloso es malo cuando te ufanas de tus logros cuando alardeas de ellos mirando por encima del hombro y creyéndote más que los demás o cuando buscas provocar envidia, pero la alegría en su más sublime y natural expresión no tiene nada de malo. El problema es que la gente no interpreta las cosas que uno dice o hace como uno quisiera que lo hicieran. El problema es que a los que nos fastidia la gente que realmente es orgullosa o que tenemos entre nuestros principios el manejar la modestia o el NO ser orgullosos, tenemos miedo que por manifestar alegría (mucha alegría, toda la alegría que tenemos) sobre algunos logros de nuestra vida, nos tachen de orgullosos, porque precisamente eso es algo que rechazamos...

Creo que tengo razón en todo lo que dije, = este dilema sigue sin conclusión...

Aparte: Hace unas pocas horas pensé en el por qué de algo, tratando de buscarle una respuesta seguramente arraigada en el pasado y en un poco de psicología... pero de eso definitivamente prefiero escribir en mi archivo de word... parece que por fin encontré un equilibrio entre mi blog y ese archivo...